
Cómo poner en marcha nuevamente su sistema de impresión MHM
Si alguna vez ha trabajado con máquinas MHM, sabrá cuán complicado puede ser el proceso. Es necesario que el perfil térmico sea exactamente correcto. Si la temperatura es demasiado baja, la tinta no se solidifica. Si es demasiado alta, se daña la prenda, y eso es algo irreparable.
El verdadero problema comienza cuando se utilizan piezas que no son originales. Por lo general, esto provoca una discrepancia en la densidad o longitud de onda del calor. Eso es lo que causa esos “puntos fríos” que arruinan todo un lote de camisetas.
Por qué el infrarrojo es la mejor opción
Puede preguntarse por qué no usamos láseres. Claro, los láseres son ideales para la impresión 3D, pero para curar textiles, se necesita luz infrarroja.
Utilizamos luz infrarroja de onda corta porque esta llega directamente a las moléculas de tinta. No pierde tiempo calentando el aire que rodea la prenda. Eso significa que el tiempo de preparación disminuye, y puede comenzar a trabajar más rápido.
Ajustar las especificaciones adecuadamente
Lo importante no es solo la potencia total del dispositivo. Eso es una trampa. Lo que realmente importa es la densidad de potencia lineal: es decir, cuántos vatios hay por cada centímetro. Si se utiliza una lámpara de alta potencia, pero es demasiado larga, la intensidad disminuye. La tinta no se solidificará adecuadamente, y todo vuelve al punto de partida.
Utilizamos un tipo especial de vidrio de cuarzo dopado para ajustar el espectro de emisión. Esto asegura que el calor llegue directamente a la tinta, y no solo a la superficie de la tela.
Un consejo útil si va a realizar los conexiones por sí mismo: verifique bien las tensiones eléctricas. Si no coinciden, la lámpara no funcionará correctamente.
Las limitaciones
Estas lámparas de alta densidad consumen mucha energía. Si quiere maximizar el calor para acelerar su línea de producción, sus ventiladores de enfriamiento deben funcionar al máximo. Si la carcasa se calienta demasiado, la vida útil de la lámpara disminuye. Es un equilibrio simple: cuanto más calor haya, más aire necesita el sistema.
La buena noticia es que estas lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles. Encajan perfectamente en los soportes y conectores existentes. No hay necesidad de taladrar ni manipular la carcasa. Solo hay que conectarla y seguir imprimiendo.