
Cómo recuperar la velocidad de impresión de su impresora elíptica KTK
Cuando reemplaza las lámparas IR en una máquina KTK, no basta con que tengan la misma longitud. Créame. Si la potencia o voltaje es incluso ligeramente incorrecto, se enfrentará a problemas graves: o bien sus controladores se dañarán, o bien la tinta no secará adecuadamente.
Necesita algo que funcione al instante en que lo conecte.
Los componentes clave
Diseñamos estas lámparas para que sean clones exactos de las originales de KTK. Ya sea que su sistema funcione a 230V o 400V, la resistencia del filamento de tungsteno debe ser perfecta. De lo contrario, habrá zonas donde el calor no llegue uniformemente, lo cual es un problema para el control de calidad. Buscamos una alta densidad de energía, para que la tinta se seque al instante en cuanto el sustrato se mueva. Rápido y eficiente.
La tecnología (en términos sencillos)
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y un ciclo de halógeno. En pocas palabras: esto evita que el tungsteno obstruya el interior del tubo. De esta manera, la luz permanece clara y la lámpara dura mucho más tiempo. Además, los reflectores están orientados de tal manera que dirigen la radiación de onda corta directamente hacia la tinta.
Y lo mejor: los conectores son estándar en la industria. Los pinos encajan perfectamente con las tomas. No hay necesidad de volver a cablear nada ni de modificar la carcasa. Solo hay que conectarlos.
Consejos prácticos: mantenerlas funcionando
Un reemplazo 1:1 le evita problemas de instalación, pero aún así debe tener cuidado con el calor. Cuando se utiliza una alta potencia en un tubo pequeño, este se calienta mucho. Si los ventiladores de refrigeración están obstruidos por polvo o simplemente ya no funcionan, los tubos se quemarán muy rápido.
Un último consejo: mantenga el vidrio de cuarzo limpio. Una simple huella digital o una mancha de aceite pueden causar puntos calientes que dañen el vidrio. Use alcohol isopropílico para limpiarlos antes de conectarlos. Es un paso pequeño, pero marca la diferencia entre una lámpara que dura y otra que falla en medio de una producción importante.